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El Papa puede tener razón

El sida “no se puede superar con dinero y distribuyendo preservativos que, al contrario, aumentan el problema. La única solución es una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que lleve consigo un nuevo modo de comportarse del uno respecto al otro”. Esta fue la respuesta del Papa Benedicto XVI a una pregunta de un periodista sobre el sida en África.

 

 

Las palabras sobre el sida de Benedicto XVI, camino de África, han cosechado respuestas altisonantes de algunos políticos. Quizás el exceso de ideología y la escasez de conocimientos les han llevado a descalificar sus palabras. “Sin embargo, la evidencia científica empírica disponible realmente apoya lo que dice el Papa”, afirma Edward C. Green, investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard y experto sobre el sida en África en un artículo publicado en el Washington Post.


 

Este investigador explica, entre otros motivos:

 

 

  • No hay evidencias empíricas que demuestren que los programas de prevención del sida realizados por Naciones Unidas en África y fundamentados en el uso de preservativos sean eficaces. En África, el aumento en el uso de preservativos no se traduce en la reducción de las tasas de infección por VIH (Hearst N, y Chen S, 2004).

 


  • Existe un mecanismo, llamado “compensación de riesgo”, por el que cuando la gente piensa que se encuentra más segura porque usa preservativo acaba aumentando su exposición inicial al riesgo al desarrollar, algunas veces, conductas sexuales de riesgo (Cassell MM et al, 2006). Por ejemplo, se ha descrito cómo el incremento en el uso del preservativo favorece el incremento en el número de parejas sexuales (Kajubi P et al, 2005). Por tanto, se encuentra una relación entre el uso continuado de preservativos y una mayor tasa de infección.


  • Lo que sí ha funcionado en África es el cambio de conductas, como la reducción del número de parejas sexuales, seriadas o concurrentes, la promoción de la monogamia mutuamente fiel y el retraso en el inicio de la actividad sexual en los adolescentes. En todos los países en los que se observa un descenso en la incidencia del sida también se observa una clara reducción en el número de parejas sexuales (USAID, 2008).

 


  • El consenso de más de 150 expertos, publicado en Lancet en 2004, afirma que para los jóvenes el mensaje prioritario es la abstinencia o retraso en el inicio de las relaciones sexuales y, para los adultos sexualmente activos, la prioridad debería ser la fidelidad mutua. El uso del preservativo se recomendaría a las personas con que han renunciado a cambiar sus conductas de riesgo. Resulta de gran importancia para multiplicar la eficacia de la prevención, y evitar la compensación de riesgos, adecuar el mensaje a la situación personal de los destinatarios. Esto es lo que se conoce por la Estrategia ABC de prevención del sida (Halperin D et al, 2004).

 

 

La estrategia ABC es una estrategia de Salud Pública que recomienda: A) la abstinencia y el retraso de las relaciones sexuales en jóvenes; B) la fidelidad mutua entre adultos con relaciones sexuales; C) el uso de preservativos entre quienes se encuentran en riesgo de infectarse o de infectar a otros y rechazan los componentes A y B.

 

 

Como es sabido, el mensaje que ofrece la Iglesia Católica sobre la sexualidad humana se basa en los componentes A y B. Abstenerse de relaciones sexuales hasta adquirir el compromiso del matrimonio y la fidelidad mutua después del matrimonio. Esta es la renovación espiritual y humana que propone el Papa, de tal modo que la humanización de la sexualidad lleve a un nuevo modo de comportarse del uno respecto al otro, basado en el respeto, el compromiso y el amor verdaderamente humano.

 


El mensaje cristiano sobre la sexualidad humana se centra en los componentes A y B de prevención del sida, medidas que bien vividas evitan al 100% el sida. Por tanto, es un mensaje de promoción de salud y de dignificación de la sexualidad humana.


Y, como una imagen vale más que mil palabras, basta para reflejar la incidencia del mensaje católico en la prevención del sida la siguiente imagen, tomada del libro Propóntelo, propónselo: evitar el sida (de Irala J, Hanley M y López C, 2009):

catolicos_sida